Columna de opinión: El día del migrante en el Maule

Stefano Micheletti – Diario El Centro, 17/12/2014

Mañana, jueves 18 de diciembre, se celebrará en todo el mundo el Día Internacional del Migrante; si bien se trata de una instancia vigente desde el año 2000, para nuestra región representa quizás una novedad, que sin duda se hará más familiar con el pasar de los años.

Y es que el Maule se está transformando en un destino muy atractivo para migrantes de diferentes países, quienes ven la posibilidad de desarrollar un nuevo proyecto de vida aquí; actualmente, residen en la región 5.106 extranjeros con permiso de residencia permanente, sin contar las personas con visas temporarias, los refugiados y los indocumentados.

Se trata de un fenómeno en crecimiento, cuyas externalidades positivas pueden ser muchísimas a nivel social, cultural y económico, en contraste muchas veces con los mitos que lo rodean; por ejemplo, para la Organización de las Naciones Unidas la mayoría de los migrantes complementan las capacidades de los trabajadores locales en lugar de competir con ellos, y los beneficios potenciales de la migración son mayores que los de la liberalización del comercio internacional.

Para entender mejor lo que está pasando en nuestra región con este tema, el primer paso necesario es la generación un diagnóstico, un estado del arte que permita aclarar la magnitud y las características del fenómeno, ahondando en las problemáticas y las potencialidades de las diferentes comunidades de migrantes. Se trataría de un instrumento básico para todas las iniciativas que están surgiendo desde la sociedad civil y desde el ámbito público, y que pretenden fortalecer el camino del da la integración.

Para lograr una convivencia positiva entre la comunidad nacional y la comunidad extranjera a nivel regional, es importante a la vez comenzar desde ya el trabajo de promoción de los valores nuevos que el fenómeno migratorio trae asociados (inclusión, diversidad, multiculturalidad, etc), así como la construcción de pactos sociales que se concreten por ejemplo en la nueva ley de migración, que pueda normar desde el enfoque de derechos el proceso de ingreso, estadía, residencia y egreso.

Para ello, se requiere el ejercicio de una actoría social colectiva y local, capaz de proponer y empujar temas sociales y políticos ligados a la migración, y donde sin duda se hace necesario también el aporte de la comunidad chilena.

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