Buenas noticias: una Mesa para los Asuntos Migratorios del Maule

Stefano Micheletti – Diario El Centro, 15/07/2015

Hace menos de una semana, y gracias al impulso del Ministerio de Desarrollo Social, se creó en Talca la Mesa para los Asuntos Migratorios, que incluye un conjunto de servicios públicos y representantes de la sociedad civil. Si bien la noticia no ha sido cubierta por muchos medios de comunicación, representa un evento muy relevante para la Región del Maule, donde el flujo migratorio está creciendo de forma sostenida en los últimos años. Solamente en el año 2014, por ejemplo, se otorgaron para la ciudad de Talca 530 nuevas visas para extranjeros, y las nacionalidades más representadas son Colombia (141) y Venezuela (81), seguidas por España (53), Ecuador (47) y Argentina (40).

La Mesa se crea en un momento muy oportuno, anticipándose a la emergencia de problemáticas de convivencia entre comunidades y se enfrenta a diversos desafíos que significan la construcción de una agenda nueva, en un contexto donde recién se comienza a observar con más atención la inmigración y sus efectos.

El primero es tratar de entender un fenómeno que tiene expresiones propias en la Región del Maule, distintas a las de Santiago y a las ciudades del norte. Un fenómeno complejo, que además trasciende el estereotipo tradicional del migrante pobre en busca de trabajo. En el 2014, por ejemplo, el 13% de los extranjeros que llegaron a Talca tenía un título técnico y el 43% un título universitario.

El segundo, se refiere al trabajo necesario para hacer coincidir y avanzar  en conjunto la agenda de los inmigrantes y sus organizaciones y la del Estado; en este sentido, durante el último año se han logrado avances muy relevantes en sectores como salud, vivienda y justicia. Sin embargo, sigue pendiente la actualización de una ley de extranjería y migración que data del año 1975, y que es la base para reconocer en la migración una expresión multidimensional que se tiene que tratar también en función de los estándares internacionales con que Chile se ha comprometido firmando diversos acuerdos.

Y finalmente, el tercero, es la necesidad de promover una cultura nueva a nivel local, en un contexto donde el vínculo social está debilitado por la acción lenta e incansable del modelo neoliberal. Una cultura  con más diversidad, más color, más otredad: la posibilidad de reconocer, respetar y convivir con la diferencia.

En estas tareas, la conformación de la Mesa para los Asuntos Migratorios es sin duda una gran noticia, pero se requiere el compromiso de todos para generar las transformaciones que necesitamos: el Estado, la comunidad inmigrante y sobre todo la comunidad chilena.

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