Columna de opinión: a propósito del amor

Catherina Olivares Arias – Diario El Centro, 11/02/2015

Zygmunt Bauman, el sociólogo polaco, escribió en uno de sus ensayos que nuestros tiempos son los tiempos del “amor líquido”.  Al referirse a  lo “líquido” como descripción de lo moderno, hace referencia a otra de sus obras, llamada “Modernidad líquida”, en la que describe a lo sólido como todo aquello que se comporta como tal, en el sentido químico, es decir, tienen enlaces fuertes, es estable, posee una forma definida, conserva su forma por bastante tiempo y es generalmente pesado, además de permanecer en el tiempo y ocupar un lugar determinado en el espacio.

Por oposición, lo “líquido” es todo aquello que posee enlaces débiles, no conservan su forma y por lo se adapta en función de las necesidades,  no se fija en el espacio y no se ata al tiempo lo que en otras palabras significa que son, en sí mismos, momentáneos. Todas estas características pero especialmente de su extrema movilidad, les han conferido su definición de “leve” y es esta levedad la que les permite avanzar rápidamente.

En función de lo anterior  surge la analogía entre nuestra sociedad, bajo la noción de “liquidez”, y Bauman intenta hacernos reflexionar acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. En su ensayo “Amor Líquido”, nos habla acerca de las características de las relaciones actuales y cómo éstas se construyen basadas en la fragilidad e inseguridad, pues siempre existe la posibilidad del descarte.

Buscamos relaciones útiles que nos ayuden cuando las necesitamos, pero de las cuales podemos prescindir en cualquier momento solamente “desconectándonos”. Porque no estamos dispuestos a soportar la carga y el desgaste de las relaciones reales, pues, olvidamos que las relaciones están hechas de placer y dolor, de esperanza y temor, de atracción y repulsión, Eros y Tánatos.

Buscamos eternamente lo nuevo, con la esperanza de que cada vez, sea mejor. Pero ¿realmente buscamos densidad y profundidad en nuestras relaciones o más bien, nos dejamos guiar por las  relaciones “liquidas”, ligeras y laxas que nos permitan mantener siempre la puerta abierta hacia otras posibilidades?

Según Bauman, nuestras relaciones actuales se comparan a “conexiones”, cuyas características principales son que podemos estar “in” u “off” a elección, donde es preferible la cantidad en lugar de la calidad, donde se busca incesantemente la mayor satisfacción (“likes!”), y son relaciones higiénicas, pues podemos cortar a voluntad las conexiones que no nos satisfacen, porque siempre está la posibilidad de presionar el botón “delete”.

Finalmente, en las reflexiones de Bauman, surge la pregunta acerca del Amor: ¿Qué es?… “fragilidad y brevedad” “crear “… “riesgo”… “no conocer el resultado final”.  Pero, de todas, me quedo con un  par de frases revolucionarias: “Eros está poseído por el espíritu de Tánatos” y “el amor, al igual que la muerte, caerán sobre nosotros y nos tomarán desprevenidos”.

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