Desastres, aprendizajes y comunidad

Stefano Micheletti – Diario El Centro, 23/09/2015

El país se vio afectado nuevamente por una catástrofe: una vez más las comunidades locales tendrán que recorrer el largo camino de la emergencia y la reconstrucción. Es de esperar que el lamentable listado de experiencias similares que se vivieron en los últimos años, haya dejado algunos aprendizajes.

El terremoto del 2010 en el Maule nos permitió comprender como los territorios (entendidos como una construcción social, y no como un mero espacio geográfico) se vieron afectados no solamente por la catástrofe natural, sino también por una serie de políticas públicas de corte neoliberal, que determinaron una radicalización de la perspectiva centralista, sectorial y mercantilista del proceso de reconstrucción.

Políticas que si bien permitieron la recuperación casi total de las famosas 220.000 viviendas “amarradas” a los subsidios, obviaron casi por completo la relevancia de los procesos comunitarios y la participación de la sociedad civil, la importancia de mantener la localización originaria de los damnificados, las necesidades específicas de las zonas rurales, etc.

En este contexto, hay al menos dos reflexiones centrales que son necesarias. La primera es que Chile sigue careciendo de una institucionalidad capaz de trabajar de manera permanente y sistemática en la etapa preventiva de reducción del riesgo y en la gestión de los desastres; es así que todo el ámbito “cualitativo” de los procesos de recuperación pierde prioridad en el momento en que se abordan de manera sectorial, desde los ministerios. No es una casualidad, en este sentido, que fuera en el 2014 una Delegación Presidencial (para la Reconstrucción) la primera institución en poner énfasis en los aspectos comunitarios de la reconstrucción en su “Diagnóstico Estado de la Reconstrucción – Terremoto y Tsunami 27 de Febrero de 2010”.

Y la segunda es que, frente a este escenario complejo a nivel país, quedan a disposición de las comunidades las indicaciones de diferentes organismos de nivel internacional (IASC, ONU, etc.) que en situación de desastre natural definen como centrales los principios de derechos humanos. Definiciones que dicen relación, entre otros, con el derecho de todos los grupos y personas afectados a ser consultados, participando en la planificación y ejecución de los programas de alojamiento temporal y vivienda permanente, y también con los criterios de accesibilidad, asequibilidad, habitabilidad, adecuación cultural, y conveniencia de ubicación de las viviendas que el Estado proporciona.

Para las próximas reconstrucciones que Chile tendrá que enfrentar, será clave incorporar esta mirada en la institucionalidad nacional; de otra manera se seguirá profundizando la vulnerabilidad de las comunidades y los territorios, la pérdida de patrimonio e identidad,  y los fenómenos de desplazamiento campo-ciudad, sin entender la relevancia de los procesos sociales e identitarios en la construcción de un mejor país.

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