El caso de las Escuelas Concentradas

Catherina Olivares Arias – Diario El Centro, 04/09/2013

El 23 de mayo de 2013 se emitió la resolución declaratoria de las Escuelas Concentradas, como monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico. El edificio, según se establece en la declaratoria fue construido en 1940 basado en los conceptos de arquitectura moderna e imagen monumental que se impulsaron desde las políticas educacionales implementadas desde 1937.

Este “nuevo paradigma de educación pública tuvo como estandarte la creación de la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales, organismo responsable de la construcción de las Escuelas Concentradas de Talca y de muchos otros establecimientos educacionales a lo largo del país”.

En otro punto, la declaratoria señala que ésta edificación, “se enmarca en el contexto de la reconstrucción de dicha ciudad (Talca) luego del devastador terremoto que sufrió la Región del Maule durante el año 1928, reflejándose en la construcción de una arquitectura  funcional, de maciza y sólida estructura, con un edificio que resuelve las necesidades de la época con un lenguaje unificado, único, coherente y racionalizado, posicionando la educación pública como centro cívico de la ciudad, a través de una construcción monumental”.

Este edificio “posee una gran calidad constructiva” demostrada por subsistir más de 73 años y que a pesar de los daños sufridos luego del terremoto de 2010 “goza de una fuerte estructura recuperable”.   Finaliza destacando que, por su ubicación excepcional dentro de la ciudad, representa un “símbolo de la educación pública de calidad”.

Un edificio de 7.720,8 metros cuadrados construidos en el corazón de la ciudad es un ejemplo y una señal del compromiso del Estado con la educación pública y  parece coherente que su destino sea seguir recibiendo a los  estudiantes de las Escuelas Superiores Carlos Salinas Lagos y Presidente José Manuel Balmaceda y Fernández.

Por otro lado, según consta en la resolución de la Corte Suprema del 23 de Julio de 2013, es deber del actual propietario, respetar los acuerdos suscritos y reparar las Escuelas Concentradas, con los recursos aportados desde el Ministerio de Educación (alrededor de 4.000 millones de pesos), para cumplir con su rol.

Así, por razones históricas, patrimoniales y jurídicas, las autoridades locales están llamadas a reparar las ‘Escuelas’ y no desconocer los acuerdos ciudadanos,  ni su legítimo triunfo en una disputa que ha significado gran cantidad de recursos personales, familiares e institucionales.

¿O es mucho pedir que  nuestras autoridades locales y regionales  se sumen a la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales, de la Corte Suprema y de los ciudadanos de Talca, en lugar de seguir intentando doblar la mano de quienes pensamos distinto?