El Patrimonio nuestro de cada día

Catherina Olivares Arias – Diario El Centro, 28/05/2014

Este domingo 25 de mayo se celebró el Día de Patrimonio Cultural en Chile, con diversas actividades en que los ciudadanos pudieron conocer sitios de interés histórico, recorrer edificios públicos, monumentos, sitios arqueológicos, zonas típicas o de conservación de la naturaleza, entre otras actividades. Y es grato ver que esta acción es apoyada por autoridades locales y que incluso desde el gobierno se promociona, donde la misma Presidenta de la república acompañó a los visitantes que fueron al Palacio de la Moneda.

Y aunque la actividad se repite cada último domingo de mayo por más de una década, hace algunos años se le ha logrado dar un impulso relevante. Se puede ver además que cumple con el objetivo de promover el conocimiento y la conservación del legado patrimonial tangible, y es grato ver como en el último tiempo se insiste en valorar y conocer también el patrimonio intangible, que se refiere a usos y costumbres de las personas que habitaron y construyeron la cultura tal como la conocemos hoy, dando forma a nuestras tradiciones.

Porque hay que recordar que son las personas quienes le dan vida a la historia a través de sus acciones y formas de vida, que es necesario conocer para comprender el sentido de nuestra identidad.

Y no solamente los ciudadanos debemos conocer la historia de nuestros antepasados para hacer conciencia de nuestra identidad, sino que la valoración y rescate de la memoria debiera ser un compromiso político, al implementar acciones concretas para la conservación y recuperación del patrimonio, documentando y conociendo su valor histórico, al mismo tiempo que se cuenta con los recursos necesarios para mantenerlos en funcionamiento.

A propósito de esto, la Presidenta Bachelet, en el día del patrimonio cultural, mencionó que «el patrimonio no duerme cansado en los Museos, parafraseando a Vicente Huidobro, sino que está vivo en la calle, en los parques, en las bibliotecas, está también en edificios como este Museo Histórico, con su torre restaurada y abierta a la comunidad; está en los cantos a lo humano y lo divino de los guitarroneros de Pirque y otras localidades, está en el saber de los pueblos indígenas, en las obras de nuestros artistas y nuestros creadores».

Por lo tanto, ante este reconocimiento, las preguntas que surgen son: ¿Cómo estamos administrando nuestro patrimonio, día a día? ¿Cómo aportamos cotidianamente a la conservación del patrimonio local, tangible e intangible? ¿Qué hacen las autoridades locales por poner en valor no solamente los edificios con interés arquitectónico, sino su uso y el aporte a la memoria colectiva?
Solo un ejemplo local, el Mercado Central de Talca. El patrimonio que implica no solo consiste en el edificio derruido que es necesario reconstruir, sino que involucra a las personas y su aporte a la dinámica social y cultural de esta región, por lo tanto el compromiso debe ser reconocerlo como punto de encuentro para el ejercicio ciudadano, que nos acerca a la matriz agrícola de nuestra región, y valorarlo como espacio integrador de la comunidad en que todos deberíamos participar, interesándonos por su destino.

Nos gustaría escuchar que nuestras autoridades se comprometan con las políticas impulsadas a nivel nacional para la valoración y recuperación del Patrimonio material e inmaterial. Claro que tendremos que esperar un buen rato a ver qué pasa en regiones, una vez que la política pública llegue a hacerse carne para ver de qué manera nuestros representantes hacen eco de estas buenas intenciones.