Las limitaciones de la Ley de Participación Ciudadana

Caterina Olivares – Diario El Centro, 04/05/2013

Un estudio acerca de la implementación de la Ley de Participación advierte una baja apropiación de los mecanismos de participación. Por una parte, dificultades respecto a la incidencia, pues se trata mayoritariamente de mecanismos consultivos e informativos por sobre mecanismos deliberativos y de control social.  Por otro lado, las estrategias de difusión no son eficientes y muchas instancias son desconocidas, sumado esto a la insuficiente articulación entre servicios públicos, municipalidades y organizaciones sociales para promover una cultura de participación.   Así, los Consejos Comunales de la Sociedad Civil  muestran una pobre implementación en el acceso a la Información y la participación ciudadana en la gestión pública.

Y respecto a las autoridades municipales, se percibe un fuerte problema de voluntad política a la hora de implementar estos mecanismos de participación ciudadana  (según datos del Estudio de Monitoreo a la Normativa de Participación Ciudadana y Transparencia Municipal en Chile, en 2012, sólo un 44 % de COSOC se encuentran  constituidos)

Es necesario para la política y la democracia, contar con instancias reales de participación para que los ciudadanos y ciudadanas puedan aportar de manera significativa en la toma de decisiones acerca de asuntos que les afectan directamente. Potenciar los mecanismos de participación existentes como los Planes de desarrollo comunitario o Planes reguladores que se dan en el espacio municipal, es estratégico para una participación ciudadana efectiva, más acorde a las necesidades y en una relación de cooperación y corresponsabilidad entre ciudadanía y  gobierno local. Creemos que esto asegura la implementación de soluciones certeras y legitimadas, poniendo en ejercicio las facultades, deberes, derechos y responsabilidades de una ciudadanía activa.