Dictadura
Militar

La dictadura militar significó un cambio abrupto en el proceso de reforma agraria. La CORA mantuvo como tarea la normalización de los predios, se asignó un delegado militar a los Centros de Reforma Agraria y a los Centros de Producción. Se produce de esta forma un proceso de contra reforma donde el 28,4% de las tierras se devuelven a sus antiguos dueños, el 38,5% son rematadas o entregadas al Estado y sólo el 33,1% repartida a 40 mil campesinos. Los campesinos que recibieron en propiedad terrenos de la reforma agraria no fueron apoyados técnica y financieramente como lo venían haciendo en los últimos años; muchos se endeudaron al intentar trabajar las tierras y no pudieron pagar la deudas, por lo que debieron vender sus propiedades al no contar con los medios para producirlas. Al mismo tiempo, la dictadura dicta un decreto con fuerza de ley, el D.L 208, que prohibió la asignación de tierras a aquellos dirigentes o campesinos que habían participado en tomas de fundos. De esta manera, muchos campesinos que habiendo tenido una participación activa en el proceso de reforma anterior fueron cruelmente castigados y no pudieron obtener una porción de tierra para trabajar. La persecución política y la delación fue una práctica muy cotidiana en esa época en los campos de la zona central, generando un clima de mucha desconfianza.

Pero otra consecuencia directa de la dictadura militar fue la violenta persecución y castigo a los campesinos. La mayor parte de desaparecimientos y ejecuciones los días y meses posteriores al golpe ocurrieron en el campo o en sectores agroindustriales. En el Maule sur (provincia de Linares y Cauquenes) la mayor parte de los detenidos por parte de los agentes de la dictadura militar eran campesinos, dirigentes de asentamientos y de cooperativas. La mayoría fueron bárbaramente torturados incluso sin tener ninguna vinculación política. Muchos fueron mandados a detener por los mismos dueños de los fundos expropiados. La represión y tortura fue muy dura, de hecho, la mayoría de los casos de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos son de la zona Maule sur (49 casos). De ellos una buena cantidad eran personas vinculadas al proceso de reforma agraria, funcionarios estatales, dirigentes sindicales, campesinos asentados y estudiantes del MIR que apoyaban a las organizaciones campesinas. Algunos de los ejecutados políticos fueron funcionarios de la CORA, y están ligados al paso de la Caravana de la Muerte.