Primera política de desarrollo rural

Stefano Micheletti – Diario El Centro, 12/06/2013

Sin duda las recientes declaraciones del Ministro de Agricultura Mayol acerca de la generación de una política de desarrollo rural para Chile, representan una buena noticia. Lo rural, que no se reduce solamente a lo agrario, ha sufrido en nuestro país transformaciones profundas en los últimos cuarenta años a causa del prepotente impacto del sistema neoliberal, y nunca se había abordado esta temática, sino a través de políticas sectoriales que no daban cuenta de las complejidades territoriales.

La mala noticia es que en Chile aún no sabemos “qué” ni “cuánta” es nuestra ruralidad, y por ende se hace difícil pensar en la construcción de una política pública pertinente, integral e integradora.

Si bien a nivel nacional se insiste tozudamente en cifrar la población rural solamente en un 13%  – según criterios demográficos algo añejos – diversos organismos internacionales llevan tiempo advirtiéndonos de lo contario: para el PNUD en el 2008 eran seis millones de personas, para el Banco Mundial hoy representa el 35% y para la OCDE el 42% de la población total.

Por otro lado, la reciente experiencia de la política “Chile Potencia Alimentaria y Forestal”, diseñada e implementada de forma centralizada y poco participativa, representa un antecedente preocupante sobre todo en el ámbito de la inclusión de los actores territoriales. Cabe esperar que las comisiones técnicas, las mesas de trabajo y las instancias de diagnóstico que se realizarán, cuenten con la real participación de los actores con menos poder económico como el campesinado, los pequeños agricultores y los temporeros.

De otra manera, la “buena noticia” no será suficiente para mejorar la calidad de vida de quienes habitan los territorios rurales de nuestro país, y para entregar a regiones como el Maule la posibilidad de generar un proyecto endógeno de desarrollo basado en su identidad.