SURMAULE EN EL PROCESO DE PAZ Y POS CONFLICTO EN COLOMBIA

Colombia es un país que durante los últimos 50 años ha estado marcado por la guerra y la violencia. Se estima en 8´376.463 las víctimas totales relacionadas al conflicto interno armado, una de cuyas consecuencias ha sido el desplazamiento forzado de familias en todo el territorio nacional. Durante el mes de septiembre, se cumplió un año de la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, representadas por su máximo jefe conocido con el nombre de Timochenko.

Los acuerdos permitieron que Colombia iniciara una época de Paz y Convivencia, conceptos que hasta ahora se mantenían lejanos para la mayoría de la ciudadanía. De este hito surgieron otras señales que validaron el proceso de pos-conflicto que vive el país: con el objetivo de avanzar hacia una “Paz completa”, el gobierno está ejecutando acciones para la búsqueda de paz con el Ejército de Liberación Nacional- ELN, con el cual se ha logrado un cese al fuego que rige desde el 1 de octubre de este año.

Esta nueva época de diálogo y esperanza en que entró Colombia ha generado un gran interés por parte de la comunidad internacional que ha activado una relevante presencia en el país, a través de diferentes programas y proyectos en alianza con actores locales, con los objetivos de aportar a la construcción del nuevo clima de paz a través de proyectos de Cooperación Internacional. Este mecanismo obtiene más importancia cuando se inserta en el fortalecimiento de la relación entre estados, planteándose como una oportunidad para avanzar hacia el desarrollo sostenible de manera coordinada y bajo estándares y políticas Internacionales que beneficien a Colombia.

En este proceso, Chile se ha posicionado como país cooperante, haciendo de la Cooperación para el Desarrollo uno de los pilares de su política exterior. Nuestro país cuenta con varios mecanismos de cooperación, liderados por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), cuya función es captar, proporcionar y administrar recursos de cooperación internacional mediante diferentes programas, teniendo algunos de ellos relación directa con las organizaciones de la sociedad civil.  Una de las acciones que se han desarrollado es implementar la Política de Cooperación SUR-SUR, es decir una cooperación horizontal, principalmente con países de la región de América Latina, el Caribe y África- es la creación del Fondo Chile. Este mecanismo fue establecido por el Gobierno de Chile -a través de la AGCID-y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el objetivo de impulsar la Política de Cooperación de Chile, mostrando el compromiso del país con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de la Agenda 2030 impulsada por Naciones Unidas, y suscrita desde 2015 por 193 países, incluyendo a Chile y a Colombia.

El Fondo Chile está articulado a partir del financiamiento de proyectos de Asistencia Técnica, a través de los cuales se busca la transferencia de conocimientos e instalación de capacidades que contribuyan a la dignidad de las personas y al desarrollo inclusivo y sostenible, desde un enfoque de derechos y de fortalecimiento de la democracia.

En este marco ONG chilena SURMAULE ha empezado la ejecución del proyecto “Implementación Programa Territorio y Acción Colectiva para la Construcción de Convivencia y Paz en Colombia”, financiado por Fondo Chile con una duración de dos años, cuyo objetivo es fortalecer las capacidades de los actores locales (autoridades, vecinas, vecinos y sociedad civil), para incidir en el desarrollo inclusivo y sostenible de los territorios, mediante acciones que disminuyan las desigualdades de género, promuevan la construcción de convivencia, paz, memoria histórica y potencien la participación ciudadana, a través de la acción colectiva como mecanismo de articulación de los temas comunes.

El proyecto se está implementando en la Región del Tolima, la cual ha sido fuertemente afectada por el conflicto armado, y se está ejecutando en alianza con el Centro de Formación para la Paz, ONG Colombiana con 23 años de trayectoria en la región, cuya misión es contribuir a la construcción de una sociedad más equitativa y solidaria, mediante alternativas que surjan desde y para las comunidades promoviendo el mejoramiento de la calidad de vida.

El proyecto, pretende implementar y adaptar al contexto de Colombia la metodología del Programa “Territorio y Acción Colectiva-TAC” que nace en 2014 desde una alianza de la ONG SURMAULE, la Corporación SUR y la Universidad Católica del Maule, desarrollándose exitosamente a través de las Mesas Territoriales del sector Norte de la ciudad de Talca. “Dentro de nuestros objetivos está adaptar al contexto Colombiano, la metodología que hemos desarrollado en Chile, activando la articulación territorial, el liderazgo de las Juntas de Acción Comunal y actores locales, para que en conjunto con las autoridades puedan avanzar armónicamente y manera coordinada hacia un desarrollo territorial, que privilegie la convivencia como eje transformador y aporte a la búsqueda de la paz” afirma Jennifer Gualteros Pastrana Coordinadora General del Proyecto y miembro de ONG Surmaule.

En Colombia, el TAC abarca tres municipios de la región del Tolima: Ibagué, Chaparral y Planadas, que han sido de las ciudades más afectadas por la guerrilla y el conflicto armado. Ibagué, es la capital regional y es receptora de población desplazada por el conflicto, mientras Chaparral y Planadas pertenecen a la categoría de “Municipios priorizados” en el post conflicto. En Planadas está ubicada la emblemática vereda Marquetalia, donde nacieron las FARC y que fue seleccionada como una de las zonas veredales del País, es decir, un espacio preparado para garantizar el cese al fuego y donde se realizó la dejación de armas para iniciar la preparación de reincorporación de la guerrilla a la vida civil.

Durante los primeros dos meses de ejecución del proyecto desarrollado por ONG SURMAULE y el Centro de Formación para la Paz, se han realizado jornadas de presentación de los objetivos y talleres de adaptación metodológica al contexto de Colombia, con las Municipalidades de Ibagué, Chaparral y Planadas, con la Gobernación de la Región del Tolima (equivalente a la Intendencia Regional), con los integrantes de la ONG Centro de Formación para la Paz, con los dirigentes de las Juntas de Acción Comunal (Juntas de Vecinos) y con organizaciones activas en los territorios a intervenir.

Las autoridades regionales y locales han demostrado un gran interés en vincularse con el proyecto e iniciar un proceso de intercambio de buenas prácticas con la Región del Maule, sobre todo en los temas de Memoria Histórica y participación Ciudadana que hacen parte de los pilares de la expertise de ONG SURMAULE.  “El impacto que puede tener el proyecto Territorio y Acción Colectiva en Colombia, específicamente en el departamento del Tolima, es muy  importante, estamos convencidos que desde que forjemos liderazgos desde las comunidades, ellas mismas se encargarán de darle soluciones a sus problemáticas trabajando de manera colectiva. Es de fundamental importancia que se pueda compartir esta metodología permitiendo a las comunidades generar liderazgos y acciones constructivas entorno a soluciones que fortalezcan la convivencia y la paz”, afirma Olga Lucia Alfonso Lanini, Secretaria de Planeación y TIC de la Gobernación del Tolima.

Con respecto a la comunidad, los dirigentes de los tres territorios expresaron su entusiasmo en trabajar articuladamente en Mesas Territoriales y en intercambiar conocimiento con Chile. El presidente del barrio Pueblo Nuevo de la Comuna 2 de Chaparral, Baudelino Rodríguez, afirma: “Estamos muy interesados en participar en un proceso que articule todas las Juntas de Acción Comunal de un mismo sector de la ciudad para lograr, en conjunto, un beneficio común y transformar nuestro territorio en un lugar mejor para todos.”

Desde el Municipio de Planadas, las autoridades han demostrado su interés en hacer parte del proyecto y ser articuladores para la solución de problemáticas de la comunidad poniendo en valor la presencia de organismos internacionales en el municipio, “Me parece valioso que organizaciones internacionales tengan interés y vengan a trabajar en nuestro municipio de Planadas, marcada por el conflicto armado, compartiendo sus buenas prácticas y apoyándonos para avanzar en nuestro territorio”, declara la concejal del municipio de Planadas, Leydi Johana Rivera.

La presencia de ONG SURMAULE en el Proceso de Paz y Pos-conflicto en Colombia cobra mucha relevancia para la construcción de una cooperación directa entre la región del Maule y la Región del Tolima, además de contribuir al fortalecimiento de una visión esencialmente latinoamericana de desarrollo inclusivo y sostenible, a través del trabajo comunitario con líderes de los distintos territorios en los cuales se inserta el proyecto.

Al igual que en Chile, se espera constituir una Mesa de Articulación Territorial por municipio, las cuales continuarán aportando a su propio desarrollo territorial en conjunto con las autoridades gubernamentales. Se espera que al final del proyecto, esta experiencia sea compartida y posiblemente replicada en otras comunas del territorio Colombiano, que camina rumbo al encuentro con la paz y la convivencia.

 

 

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